LA PRUEBA CUÁDRUPLE

La depresión se abatía sobre el mundo en el año 1932, y las actividades económicas estaban al borde del colapso cuando una importante empresa norteamericana pidió a Herbert Taylor se hiciera cargo de su dirección.

Este hombre de acción y pensamiento, que con el tiempo llegaría a ocupar la presidencia de Rotary International, se daba cuenta que en la lucha despiadada de los negaciones los principios de solidaridad humana y de equidad eran olvidados las más de las veces, si eventualmente podían ser obstáculo al ansia inmoderada de lucro, y que frente a esta situación
adquiría caracteres de urgencia la adaptación de medidas que corrigieran o modificaran estos procedimientos.

Fue así, como en sus nuevas actividades dio aplicación práctica y efectiva, con un inmediato florecimiento de los negocios, a un breve conjunto de reglas morales que han recibido el nombre de “Prueba Cuádruple” y cuyo somero estudio es materia de este trabajo.

La Prueba Cuádruple es una pauta para apreciar el grado de equidad con que actúa el hombre dentro de la sociedad, y sus breves frases encierran un verdadero Código de ética, que abarca tosa las múltiples facetas de la vida actual.

Estas cuatro normas, expresadas en forma de preguntas, son las siguientes:

1.- ¿Es la Verdad?

2.- ¿Es Equitativo para todos los Interesados?

3.- ¿Creará Buena Voluntad y Mejores Amistades?

4.- Será Beneficioso Para todos los Interesados?

Las cuatro preguntas se dirigen a la conciencia íntima del individuo, y son a modo de cuatro tamices, cada vez más finos, para ir limpiando la acción individual de cualquier impureza, a objeto de alcanzar la meta del acto justo, equitativo y moral.

Analizaremos por separado cada pregunta.

Primera: ¿Es la Verdad?

Esta pregunta es la piedra angular, el eje o centro de las restantes, que van íntimamente encadenadas y en inmediata secesión.

Si fuera a definirse lo que es la verdad, y desentrañar su contenido esencial, sería invadir los complejos campos de la filosofía, labor que, a más de escapar de nuestras modestas posibilidades, no estaría en consonancia con la sencillez y brevedad que deben imperar en los trabajos rotarios.

Dentro de las variadas definiciones de lo que es la verdad, hay una que la señala como la conformidad y consecuencia de lo que se piensa, de lo que piensa y de lo que se hace.

Esta definición en la que predomina el elemento subjetivo podría aplicarse con entera propiedad a la acción individual enfocada a través de la primera pregunta de la Prueba Cuádruple, por estar ella dirigida a la conciencia del individuo, siendo solamente él quien pueda identificar su acción con lo que, en su concepto, es la verdad relativa a esa acción.

Es innegable que la verdad exigida en la Prueba Cuádruple no obliga al individuo a decir o expresar a fondo el conocimiento exacto que tenga de la situación afecta al negocio o discusión. Lo que se obliga, eso si, en forma intransigente, es a eliminar el dolo y el engaño, a no aprovecharse del desconocimiento ajeno y a no perjudicar a nadie.

No podría exigirse la exposición indiscriminada de la verdad, ya que con ello podría divulgarse la técnica, las formulas, la organización o el sistema de una industria o empresa, que pueden ser patrimonio exclusivo suyo, o que pertenezcan al fuero interno del que posee ese conocimiento.

Asimismo, por raras excepciones, podría no ser exigible toda la verdad si con ello se va a ocasionar un mal mayor.

De esta manera creemos que dentro de la veracidad que exige la pregunta, hay dos aspectos: uno relativo, que se refiere a la verdad misma, o sea la máxima coincidencia entre lo que se piensa, se dice y se hace, y otro absoluto, que es la total eliminación en la acción y en el pensamiento de todo vestigio de mala fe, de mentira y de engaño.

Segunda: ¿Es Equitativo para todos los Interesados?

Los alcances de esta pregunta salen del fuero interno de cada individuo para acudir al exterior, con todas las contingencias que emanan del pensamiento y de la acción de terceros.

Esta norma descansa en el propósito esencial de la justicia, o sea dar a cada uno lo suyo. Y para llegar al fiel de la balanza, a la verdadera equidad, hay que considerar la situación personal de las partes que intervienen en una gestión o negocio determinado.

Por lo general, hay unos que están en situación de dictar condiciones, y otros que deben aceptarlas, sin poder aspirar, más que, a lo sumo, a pequeñas modificaciones a su favor.

Los primeros, colocados frente a un examen moral de sus actos, podrían argumentar que ellos son lícitos, de acuerdo con la ley o con las costumbres, pero para cumplir con el espíritu de la pregunta debe darse al interesado cuya posición está disminuida frente a la solución definitiva del negocio, la misma posibilidad que tiene el más poderoso. Así, pues, sólo podría hablarse de una verdadera equidad, de una actitud levantada y edificante, cuando exista una justa equiparidad entre lo que damos y lo que recibimos.

Tercera: ¿Creará Buena Voluntad y Mejores Amistades?

Esta pregunta contiene la esencia de nuestro movimiento rotario en acción.

Sabemos que el conocimiento mutuo y la amistad con ocasión de servir es una la bases de la existencia y desenvolvimiento de Rotary.

Por eso, al cumplir cualquier acto de nuestra vida profesional, comercial, empresarial o funcionaria, debemos ver si con ella podrá crearse una atmósfera de simpatía y comprensión que pueda aumentar el círculo de nuestros buenos amigos.

Si la respuesta es afirmativa, habremos salvado la tercera valla para llegar al cumplimiento de un acto cabal y honesto dentro del Código de moral que estudiamos.

Finalmente, la cuarta pregunta: ¿Será Beneficioso para todos los Interesados?

Desde luego, debemos alejar la idea de un beneficio material inmediato e inmoderado. Al realizar nuestras obras no debemos olvidar que actuamos en función de la sociedad en la cual vivimos, por lo que no puede perderse de vista el bien común, de modo que la ventaja o beneficio que obtengan todos los interesados no debe ir en detrimento de la colectividad, que, por lo general, no aparece como agente directo en las relaciones de los seres humanos, salvo cuando actúa bajo la forma de las autoridades competentes.

Puede un negocio ser brillante, traer ingentes beneficio materiales, en forma equitativa para todos los participantes, pero si lesiona o vulnera los intereses superiores de la sociedad, tal acto resulta nocivo y censurable, y debe ser eliminado o modificado.

Nos referimos a los actos que escapan de las prohibiciones legales o reglamentarias, pues de encuadrar en ellas podrían incluso adquirir formas delictuosas, y harían innecesaria la censura desde el punto de vista del Código moral de la Prueba Cuádruple.

Queremos aludir a tantos actos y negocios con apariencia de legalidad e inatacables por ese ángulo, pero que incuestionablemente perjudican a la sociedad, muchas veces sin que los participantes se den cabal cuenta de sus proyecciones, seducidos por los suculentos resultados.

En estos casos donde resulta no sólo necesaria sino urgente e imprescindible la plena aplicación de la norma de conducta contenida en la cuarta y final pregunta de la Prueba Cuádruple.

La fe espiritual y moral que surge de las preguntas ya estudiadas es enorme, y su aplicación irá paulatinamente arrojando beneficios incalculables.

La base de la Prueba Cuádruple es un concepto de honradez intransigente y activa, y la aplicación práctica de sus principios cubre todos nuestros actos, de modo que su fiel y cabal cumplimiento podrá al correr del tiempo modificar sustancialmente las relaciones humanas, tanto individuales como colectivas, refiriéndonos en ellas a la conducta de los Estados entre sí, lo que podrá traer en el años del porvenir días mejores, más prósperos y más felices, que es la aspiración constante y eterna de la Humanidad.

PROBLEMAS Y SOLUCIONES

Problema 01.

Cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, descubrieron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad (o con gravedad cero), pues la tinta no bajaría hasta la superficie en que se deseara escribir.

Solución A)

Resolver este problema, les llevo 6 años y 12 millones de dólares. Desarrollaron un bolígrafo que funcionaba: bajo gravedad cero, al revés, debajo del agua, prácticamente en cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas que iban desde abajo del punto de congelación hasta superar los 300 grados centígrados.

Solución B)

¿Y que hicieron los rusos? ¡Los rusos utilizaron un lápiz!


Problema 02.

Uno de los mas memorables casos de estudio de la gestión japonesa fue el caso de la caja de jabón vacía, que ocurrió en una de las mas grandes empresas de cosmética de Japón. La compañia recibió la queja de un consumidor que compró una caja de jabón y estaba vacía.

Inmediatamente las autoridades aislaron el problema a la cadena de montaje, que transportaba todas las cajas empaquetadas de jabón al departamento de reparto. Por alguna razón, una caja de jabón paso vacía por la cadena de montaje. Los altos cargos pidieron a sus ingenieros que encontraran una buena y rápida solución del problema.

Solución A)

De inmediato, los ingenieros se lanzaron a su labor para idear una maquina de rayos X con monitores de alta resolución, manejados por dos personas y así vigilar todas las cajas de jabón que pasaran por la línea para asegurarse de que no fueran vacías. Sin duda, trabajaron duro y rápido.

Solución B)

Cuando a un empleado común en una empresa pequeña se le planteo el mismo problema, no entró en complicaciones de rayos X, robots, equipos informáticos o complicados; en lugar de eso planteo otra solución: Compró un potente ventilador industrial y lo apunto hacia la cadena de montaje. Encendió el ventilador, y mientras cada caja pasaba por el ventilador, las que estaban vacías simplemente salían volando de la línea de producción.


Problema 03.

Un magnate hotelero viajo a una ciudad Hindu por segunda vez, a un año de distancia de su primer viaje, al llegar al mostrador de un hotel inferior en estrellas a los de su cadena, el empleado le sonríe y lo saluda diciéndole: Bienvenido nuevamente señor, que bueno verlo de vuelta en nuestro hotel; sorprendido en gran manera ya que a pesar de ser una persona tan importante, le gusta el anonimato y difícilmente el empleado tendría tan buena memoria para saber que estuvo allí un año antes, quiso imponer el mismo sistema en su cadena de hoteles ya que ese simple gesto lo hizo sentir muy bien. A su regreso inmediatamente puso a trabajar en este asunto a sus empleados para encontrar una solución a su petición.

Solución A)

La solución fue buscar el mejor software con reconocimiento de rostros, base de datos, cámaras especiales, tiempo de respuesta en micro segundos, capacitación a empleados, etc. Etc. Con un costo aproximado de 2.5 millones de dólares.

Solución B)

El magnate prefirió viajar nuevamente y sobornar al empleado de aquel hotel para que revelara la tecnología que aplican. El empleado no aceptó soborno alguno, sino que humildemente comentó al magnate como lo hacían, el dijo: "mire señor, tenemos un arreglo con los taxistas que lo trajeron hasta acá, ellos le preguntan si ya se ha hospedado en el hotel al cual lo esta trayendo, y si es afirmativo, entonces cuando él deja su equipaje aquí en el mostrador, nos hace una señal, y así se gana un dólar".


Moraleja: (o mas bien un consejo de mi parte)

¡No compliques tu trabajo!
Concibe la solución mas simple al PROBLEMA.

Aprende a centrarte en las SOLUCIONES.
No, en los PROBLEMAS

Honremos nuestro compromiso

"Lo que he dado, lo tengo. Lo que he gastado, me pertenece. Lo que he guardado, lo he perdido"

Escrito en la tumba de Christopher Chapman en la Abadía de Westminster

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuvieran.

El joyero le mostró una hermosa piedra solitaria que brillaba como un pequeño sol resplandeciente.

El comprador contempló el anillo, preguntó el precio y con una sonrisa se dispuso a pagarlo.

¿Se va usted a casar pronto? – Preguntó el joyero. ¡No! - respondió el joven - Ni siquiera tengo novia. Es para mi mamá - dijo el muchacho.

Cuando yo iba a nacer estuvo sola. Alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me regaló la vida que hoy puedo disfrutar.

Fue padre y madre. Amiga, hermana y maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. El joyero, sorprendido, no dijo nada. Solamente le ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento especial que sólo se hace a los clientes

"Ética y Moral Rotarias"

Bien lo supo François de La Rochefoucauld (1613-1683): "No hay nada más inmoral que imponerle nuestra moral a los demás". Y sin en afán de retar a La Rochefoucauld, me permito, a vuela pluma, reflexionar entre líneas mi muy particular precepto para darle respuesta a media docena de presidentes rotarios 2010-2011 que me honraron en nombrarme –extraoficialmente, claro- su "coach"; entre ellos dos de mi país en cuyos clubes predominan rotarios(y ex gobernadores) en mejores condiciones que las mías.

Pretendiendo, primeramente, que lo que van a leer aquí no llegue a ofender a nadie. En todo caso el lector hará las adaptaciones que a su criterio rotario mejor le aconseje. Por último aclarar que las aseveraciones hechas aquí son meramente alegorías, a fe de que en ningún momento se interpreten fabulaciones. Aquí voy:

No olvidemos que hay actos ética y moralmente buenos o malos; éticamente buenos y moralmente malos o viceversa. Pagar cuotas rotarias puntualmente, es ética y moralmente bueno. Para quienes nos dedicamos al aventurado mundo de la contabilidad y los impuestos, cabría preguntarnos si eludir (legal) impuestos sea éticamente bueno, pero moralmente malo; o si evadir (ilegal) sea éticamente malo, pero moralmente bueno. O para quienes han osado en acuñar códigos y manuales de conducta éticos y morales y adoptarlos y adaptarlos a alguna profesión, oficio o a organismos como Rotary. Algunos tratadistas afirman que la ética como tal no es codificable; coincido con ellos en la inteligencia que la prueba cuádruple basta –al menos en Rotary- para que podamos conducirnos en actos éticamente propios (internos), y
moralmente públicos (externos).

Vamos a imaginarnos por unos instantes (¡solo imaginar!) de que existe un mundo rotario ni bueno ni malo; quizá diferente al que conozcan o dejemos de perorar a cuanto invitado prospecto de socio llevemos a sesionar. Dónde no existan chismes o calumnias, ni rotarios misóginos que le hagan al "fuchi" a cuanto club mixto o de damas se autorice casi al vapor. Ni damas (no mujeres, ni mucho menos "viejas") empaquetadas al alto vació sintiéndose, en ratos, las grandes empresarias y poniéndose muchas veces en plan de Simone de Beauvoir.

Dónde todos paguen cuotas puntualmente, además de cubrir otras obligaciones por demás financieras. Dónde todos asistan de manera puntual y comedida. Dónde sí, las "nuevas generaciones" sirvan para paliar o enmendar el problema de nuestro retiro y disminución de socios, en caso de que esto llegara a ser posible. Dónde no existan mafias, "petits comités", lambisconerías, o vacas sagradas. Nada de eso. Donde no haya quienes de verdad odien a Rotary y terminan por comulgar con las ruedas del molino respecto al servicio, desde que un par de ingenuos (e improvisados) rotarios les hablaron al oído con sofismas, peroratas y aporías a las cada vez más sanas y cultas generaciones de jóvenes.

Me hago cargo de que la crónica "imaginaria" esté salpicada de comentarios críticos, validos y pertinentes; me apresuro a entresacar lo que hace más de cinco años consigné en un par de artículos para nuestra revista sempiterna y autorizada, de circulación nacional. Insisto una vez más: no seamos víctimas de ese pecado social que en las postrimerías del siglo XX resonó en aquella obra de Milan Kundera (Editorial Vuelta) cuya cita "heideggeriana" se sintetizaba así: "El Olvido del Ser".

1 Cuidemos pues esa fama. Para quienes gustamos de contemplar la "Prueba cuádruple" y ejercerla cada vez más a nuestra conveniencia, bien se sabe que en sus cuatro consignas se vierten actos ética y moralmente buenos. Aquella que fue acuñada en 1932 bajo un dilema de negocios, y que fue adoptada en la intimidad de Rotary para que
los rotarios en el mundo pudieran abanderase en ella, muchas veces acatándola, otras tantas traicionándola:

"De lo que se piensa, se dice o se hace:

¿Es la verdad? ¿Es equitativo para todos los interesados? ¿Creará buena voluntad y mejores amistades? ¿Será beneficioso para todos los interesados?"

*Predicarla en nuestras sesiones y no llevarla a cabo en el club y en nuestras vidas personales y laborales, es éticamente bueno y moralmente malo. Para los rotarios que feliz e ingenuamente creemos que el servicio es TODO en Rotary les pregunto: ¿ser caritativos sin practicarlo es éticamente bueno, pero moralmente malo? Lo cierto es que además de que el servicio se ha convertido en nuestro principal axioma, hemos descuidado nuestra ética entre compañeros de club. Y dicho con todo respeto para
quienes crean o piensen lo contrario: dejamos de ser una cofradía de amigos de élite, para convertirnos en mega-empresarios y obreros de cuello blanco de aquella máquina inventada por Rotary que se llama Fundación Rotaria, en franco detrimento por el compañerismo, cenas hogareños, la amistad como ocasión de servir, y nuestro servicio a través de la ocupación. Pero no se preocupen, que quien incurra en ello estará ejecutando actos ética y moralmente buenos. Nuestra Fundación Rotaria es el vivo ejemplo de que el servicio comunitario está hecho "pesos y centavos" llegando a nuestras comunidades siempre necesitadas. Seguramente se han topado por igual con el
compañero rotario que es por demás protervo con sus empleados, y caritativo con quien ni conoce. El que encuentra mil y un formas de robar a sus clientes y reparte donativos a fin de enmendar lo que él descaradamente considera válido o normal. O con aquel prospecto que llega al club con una mano por delante y otra por detrás, y en automático se vuelve socio de la noche a la mañana.

No falta quienes en Rotary quieran "abotonar" al empresario aparentemente "modelo" de la comunidad y nos de largas, mientras lidiamos o la sobrellevamos años enteros con un par de truhanes en las filas del club. No falta quien entre a un club con el fin (no consecuencia) de hacer clientes; o que persiga fines prácticos y utilitaristas. O de plano con aquel socio que solo predica el servicio de "dientes para afuera" ejecutando actos aparentemente éticos, pero moralmente malos. Algunos de ellos de mala o dudosa fama.

En mi distrito leí un lema "interno" o que rezaba de la siguiente manera: "que el saber sea de sabios y el servir sea de rotarios". Bien. Me gustó. Se oyó chingón. No obstante que aquel adagio tenga un dejo limitativo.

Si el servir ha de ser exclusivo de rotarios y el saber solo para unos cuantos, valdría la pena reflexionar si en verdad los rotarios lo estamos haciendo bien. Es evidente también que Rotary no es la única instancia para servir. Es absurdo tener que referir a nuestra organización como una colectividad similar a los Clubes de Leones, cada vez que nos preguntan otros que de plano no "saben" y mucho menos "sirven", o solo "saben servirse", que es cuando citamos la palabra "Rotary".

No es tiempo ya de negarlo, nos ha sucedido casi a todos. Hasta la suegranos ha preguntado si "ahí" pagan. So pena que existan asociaciones, colegios de profesionistas o cámaras empresariales que ofrecen incentivos para que sus agremiados puedan servir a la comunidad. Muchas veces a comunidades nada pobres, pero al fin y al cabo servicio; ni que decir de otros tantos "sirviéndose con la cuchara grande". Rotarios incluidos. Por supuesto, imaginarios, estimado lector. No vaya Usted a catalogarme como una especie de "wikileaks" iberoamericano de Rotary, o la antítesis del rotarismo como tal, o el apostata de la Fundación Rotaria. Para nada.

¿Y qué me dicen de aquello que a los rotarios nos tiene un tanto incómodos con la falta de reconocimiento mediático sobre la eterna lucha contra la Polio? ¿Será éticamente bueno, pero moralmente malo dejar que otros se repartan los laureles, quizá hasta con el mismo mérito? Finalmente lo que le interesa a Rotary es su erradicación ¿no? (Gracias R. Wallace) ¿Habrá que hacer algo al respecto?

Muchos tratadistas, pensadores e intelectuales (sabios, pues) coinciden en aquello que los presocráticos habían vaticinado hace más de 25 siglos, en la que el mundo (global desde entonces) estará hecho de batallas, guerras y demás actos cruentos. No se equivocaron. El mundo, tal y como lo conocemos ahora, desgraciadamente está hecho a base de guerras que jamás concluirán, mientras sigamos procediendo con egoísmo y acatando actos éticamente buenos pero moralmente malos. Bien por aquellos instigadores de masacres y guerras que son objeto de las más altas distinciones públicas; incluidos, claro, los Nobel de la Paz.

Cualquier ciudadano que se precie de serlo habrá de repudiarlas siempre con obvias y muy entendidas razones. Los rotarios (ciudadanos del mundo, como lo subyugaba Sócrates), hemos secundado la moción muchas veces logrando "éxitos" con voz y voto en las más altos asientos de la OUN. Pero no basta con que la repudiemos, o acuñemos programas "pro-paz" con la misma energía de una Miss Universo.

Si a nosotros los rotarios, esto aquí escrito nos provocó espasmos cerebrales, no quiero saber qué cara vamos a poner el día que nos demos cuenta, también, que la paz tiene sus consecuencias –acaso más temibles que la guerra.

Los rotarios han (hemos) sido, a lo largo de los años y a lo ancho del planeta, agentes garantes de la probidad (en teoría y en la práctica; me costa); custodios de la verdad. Hemos sembrado transparencia y cosechado credibilidad. No nos limitemos a ser una cofradía de amigos cantando al unísono "We Are The World", mientras millones y millones de dólares circulan en las cuentas bancarias de nuestra fundación. No vaya a ser que Rotary International caduque en los siguientes 20 o 30 años y solo subsista nuestra Fundación (sin hacerle a la señora pitonisa).

Pero tampoco olvidemos lo obvio, nuestras raíces y nuestro ser. Nuestra fama ética y moral. Conozcamos la historia de nuestra humanidad para no estar condenados de repetirla. No dejemos de ser, al menos, personas a quienes nuestros semejantes puedan confiar a sus hijos. Olvidémonos de chismes o de andar endosando comentarios a nuestros compañeros a costa de otros. Dejemos de lado las envidias entre clubes (si es que las hay) o de autocalificarnos como se hacía anteriormente entre rotarios A ó AAA. Vendamos nuestro producto; lo que hacemos. Que la gente (nuestro público en la comunidad) termine por convencerse de la esencia y el invaluable valor que los rotarios prestamos alrededor del mundo.

Convirtámonos en rotarios pensantes, sabios, y así pues, que el servicio y el saber sean siempre de Rotarios. Que los presidentes de Club no sólo anden con los Estatutos bajo el brazo. Que el servicio sea una agradable consecuencia y no un simple o desangelado fin. Queremos rotarios éticamente buenos y moralmente extraordinarios. Entre tanto y a vuela pluma, ¿tienen algo que agregar? Lo apreciaré.

Marco Cortés-Colis *Contador público y ensayista
Autor del Libro (aún no publicado) "De las Ocho a las Cuatro Grandes"
Socio del Rotary Club San Luis Potosí Colonial (D. 4130, México)
Past Presidente Rotary Club San Luis Potosí (2004-2005) Past RDR

Chairperson Rotaract 4130 (2001-2006)
Miembro y tesorero 2010-2011 de la Fellowship "Rotarios por al Avance de la
Cultura Latina"

Cinco maneras de fortalecer su club

Fortalecer el club puede ser fácil, dado que cada rotario es capaz de realizar tareas sencillas como invitar a una reunión a los amigos o colegas, para mejorar la captación y conservación de socios, una de las prioridades del Plan Estratégico de RI.

Mark Mann, presidente del Club Rotario de Bricktown Oklahoma City, Oklahoma, EE.UU., cree firmemente en dicha filosofía. Como asistente de un político en Oklahoma, Mann había asistido a numerosas reuniones de grupos cívicos, pero no se le hubiera ocurrido afiliarse a un club rotario si no lo hubiera invitado un amigo. Al poco tiempo, Mann descubrió que el club era distinto a los otros grupos cívicos.

"Probé a asistir un par de semanas y me convencí de que debía pertenecer al club", afirma Mann, quien se afilió a Rotary en 2004. "Y sigo afiliado desde entonces".

Les pedimos a los coordinadores de Rotary coordinators que nos sugiriesen medidas sencillas para fortalecer sus clubes, y nos recomendaron, entre otras, las siguientes:

1. Efectúe una encuesta entre los socios del club, para determinar lo que el club hace bien, lo que podría hacer mejor y qué más podría hacer. Organice una reunión de la directiva a fin de analizar los resultados y fijar un plan de acción.

2. Diseñe el sitio web del club teniendo en cuenta las relaciones públicas. Aproveche los consejos para mejorar su sitio web. Asegúrese de proporcionar información correcta, con el nombre, lugar y hora de reunión del club resaltado visiblemente en la página de inicio. Plantéese la pregunta: ¿ayuda este sitio web a que los visitantes comprendan Rotary?

3. Planee al menos un proyecto por año que supere todo lo que el club haya realizado hasta la fecha. No deje de promover su evento en los medios locales. Junto con otros clubes del distrito, solicite un Subsidio para Relaciones Públicas, a efectos de promocionar Rotary a gran escala.

4. Emplee los recursos de RI para establecer una visión a largo plazo para su club. Un plan estratégico ofrece un marco de referencia para fijar metas y garantiza la continuidad. También ayuda a incrementar el número de socios, mejorar la imagen pública de Rotary y llevar a cabo proyectos más eficaces.

5. Tome el teléfono e invite a una reunión a un amigo, colega, cliente o proveedor. Mucha gente se afilia a Rotary solo si presencian directamente el ambiente de compañerismo reinante en las reuniones y la consagración de los socios al servicio en la comunidad.

Otros recursos:

a.. Cómo participar en Rotary - Módulo de aprendizaje en línea.
b.. Apoyo y fortalecimiento de los clubes - Módulo de aprendizaje en línea.
c.. Descargue Cómo ser un club dinámico: Plan de Liderazgo (PDF) o adquiérala a través de shop.rotary. org

¿CÓMO LOGRAR UN CLUB MAS GRANDE?

Sin lugar a dudas, la diversidad entre los socios del club es la mayor de las fortalezas para tener un club cada vez mas grande. Aquellos clubes demasiado homogéneos terminan por transformarse mas bien en un club de amigos que en un club rotario y, precisamente por esa característica, limitan su crecimiento. Jóvenes, viejos, mujeres, razas diferentes, distintos credos y posiciones políticas ayudan a tener un club heterogéneo, diverso, que promueve y necesita de la tolerancia y consolida el crecimiento.

Del mismo modo, la aplicación de un buen programa de incorporación de socios calificados es fundamental. Mejor aún si se planifica según las necesidades de los proyectos del club. Quienes ingresen al club deben ser personas de excelencia, sobresalientes, honestas, honorables y destacadas en su ámbito profesional y personal; no nos sirve cualquiera ya que el primer camino que debe recorrer el nuevo integrante al interior de Rotary es la búsqueda de su perfeccionamiento personal y, una vez que se ha impregnado de los valores nuestros, que ha logrado enriquecer su espíritu, está en condiciones de salir a la comunidad a servir como rotario.

Un cuadro social como el descrito en las líneas anteriores, aparentemente perfecto, siempre necesita de un programa de mantención (retención) de socios. Sobre el particular existe en la literatura de Rotary abundante ayuda al respecto que puede utilizarse ante situaciones diversas y a veces particulares para cada club. Lo importante es diagnosticar si la pérdida de socios del club está entre los mas antiguos o entre los mas nuevos y si se aplica con regularidad la encuesta sobre satisfacción de los socios.

Nos ayuda también a lograr un club Mas Grande un programa semanal adecuado. Lo importante es evitar la improvisación. Nada peor que eso. Aún cuando no existen recetas mágicas en este sentido y que cada club tiene su propio estilo y sello del presidente, todos los esfuerzos que se hagan por tener un programa semanal adecuado, entretenido y dinámico apuntan al fortalecimiento del club.

Por último, me atrevo a decir que debemos preocuparnos de tener un club alegre, dinámico y con socios involucrados. Para esto último hay que tener presente que los intereses en Rotary de los socios son muy diferentes. En un estudio realizado se logró comprobar que al socio mas recientemente incorporado (menos de cinco años) sólo le interesa establecer contactos: comerciales, profesionales, personales, etc; sólo busca vincularse. Aquellos socios entre 5 y 20 años de antigüedad en el club vuelven la mirada a la comunidad y les interesa el servicio a la sociedad: servicio y sólo servicio. Y aquellos socios con mas de 20 años en el club sólo les interesa tener un momento de amistad y compañerismo en su club; no les interesan los contactos ni el servicio. El éxito de tener socios involucrados con su club pasa entonces por el diseño de las actividades logrando que se generen espacios para cada segmento.

Estructura de las subvenciones

Los distritos piloto utilizarán las Subvenciones Distritales y las Subvenciones Globales de La Fundación Rotaria durante los tres años de la fase piloto. Descargue el documento de términos y condiciones para el otorgamiento de subvenciones distritales y globales de LFR . Asimismo, consulte el módulo de aprendizaje interactivo Cómo elegir subvenciones de LFR .

Subvenciones Distritales de La Fundación Rotaria

Las Subvenciones Distritales se otorgan en bloque a los distritos, por un máximo del 50% de su Fondo Distrital Designado (FDD). Estas subvenciones permiten responder de inmediato ante problemas urgentes o planificar proyectos con los clubes de ámbito local o de otros países, para una amplia gama de actividades e iniciativas, incluidas, entre otras, las siguientes: financiación de becas, apoyo a equipos integrados por profesionales, patrocinio de servicio voluntario, prestación de ayuda para casos de desastre y realización de proyectos de servicio en la comunidad e internacional. Los distritos piloto podrán patrocinar proyectos de Subvenciones Distritales con los clubes de distritos que no participan en la fase piloto.


Subvenciones Globales de La Fundación Rotaria

Las Subvenciones Globales financian proyectos internacionales de mayor magnitud, destinados a lograr resultados sostenibles y de gran influencia en una de las seis áreas de interés comprendidas en la Misión de la Fundación :

Fomento de la paz y la prevención y resolución de conflictos.
Prevención y el tratamiento de enfermedades.
Suministro de agua y saneamiento.
Salud materno-infantil.
Alfabetización y educación básica.
Desarrollo económico y cívico.